Lo único imprescindible

De todos los aspectos que podría reunir un líder, si me preguntasen cuál es el que para mí considero imprescindible, diría sin dudar la empatía. ¿Por qué? Muy sencillo, porque es lo que me permite conectar con las personas con quienes vivo día tras día, es la herramienta que me proporciona una visión de cómo se desarrolla el pensamiento de otra persona; gracias a la empatía se produce una conexión potente, especial, instantánea en el cuerpo a cuerpo; y por si esto fuera poco, me da la posibilidad de conectar corazón a corazón con la persona que tengo en frente. ¿Cómo conseguir todo esto? Muy sencillo, depende de ti, y de cuánto quieras ocuparte y preocuparte por la persona que tienes frente a ti, y cuán mágico quieres que sea el instante que estés viviendo con él o ella.

 

Existen tres tipos de empatía, siendo la primera la empatía cognitiva, que se produce de mente a mente, proporcionándonos una visión de cómo opera el pensamiento de otra persona. Esta forma de sintonizar, conectar, con otra persona nos da más información que la comprensión de su punto de vista, nos explica cómo debemos comunicarnos con él o ella, para que el mensaje que estamos transmitiendo lo entienda e interiorice a la perfección, saber cuáles son las palabras que debemos utilizar y cuáles evitar, de la misma manera que podremos entender cómo concibe el mundo y la sociedad en el que vive. Esto permite, por ejemplo, distinguir las normas y reglas básicas de otra cultura con mayor rapidez, además de obtener un rendimiento mejor en los trabajadores o subordinados directos.

 

Seguimos con la empatía emocional, que nos traslada a un nivel diferente, con beneficios distintos, ya que nos permite saber, percibir, sentir, lo que la otra persona siente en una conexión cuerpo a cuerpo instantánea. Aquí nos esforzamos en sintonizar con los sentimientos de otra persona, y nos exige enfocar nuestra atención en sus señales faciales, vocales, y toda una variedad infinita de señales no verbales que nos indican cómo se siente esa persona a cada instante. Según Daniel Siegel, psiquiatra de la Universidad de Los Ángeles, California, denomina las áreas cerebrales que crean esta resonancia el circuito ‘’nosotros’’. Entrar en este estado de ‘’nosotros’’ con otra persona produce una química tan bestial, una sensación de relajación tal que permite que sea lo que sea que estemos haciendo, salga lo mejor posible.

 

Terminamos con la tercera variedad, la preocupación empática, que nos da la posibilidad de entrar en acción siempre que alguien muestre su interés por otra personal. Se parte del circuito cerebral responsable del amor parental, produciéndose una conexión corazón a corazón. Esto se produce cuando un ejecutivo a sus trabajadores, un entrenador a sus jugadores, les hace saber que les apoyará, que ellos pueden confiar en él de la misma manera que son libres de asumir riesgos, ser valientes.

 

Estos tres tipos de empatía son, sin duda, una formidable herramienta para conectar con las personas a distintos niveles, una conexión que genera confianza, tranquilidad, porque transmites seguridad, valentía, firmeza, una serie de valores que hacen sentir a la persona una sensación tan bestialmente buena que, en consecuencia, se consigue que él o ella termine por mostrar su mejor versión. Debemos entender que necesitamos todos de todos, que el trabajo en equipo es una fuente muy enriquecedora a todos los niveles, un contexto que favorece multitud de situaciones, experiencias, que se suman a la experiencia de la vida de cada uno. Y no sólo en el trabajo, en el día a día de nuestra vida cotidiana, siempre habrá una persona de quien disfrutar, a quien sacar una sonrisa, a quien escuchar, observar, valorar, animar, empujar; ponerse en el lugar de otra persona sólo requiere de tiempo, tiempo que inviertes en esforzarte por conocer su historia. Historias que llevan a nuevos momentos. Momentos que enriquecen tu vida y la de quien estás escuchando.

 

Me viene a la mente la reflexión del Dalai Lama, ‘’Cuando estemos tomando una decisión o considerando un posible plan de acción, deberíamos preguntarnos a nosotros mismos: ¿Quién se beneficia? ¿Solo nosotros mismos o un grupo? ¿Solo un grupo o todo el mundo? Y ¿solo durante el momento presente o también en el futuro?

 

´Si hay luz en el alma,

habrá belleza en la persona.

Si hay belleza en la persona,

habrá armonía en la casa.

Si hay armonía en la casa,

habrá orden en la nación.

Si hay orden en la nación,

habrá paz en el mundo.´

 

Proverbio chino

 

Que tengan una muy buena semana, un fuerte abrazo, disfrutad de vuestra vida.

 

‘’El secreto de la felicidad es tener gustos sencillos y una mente compleja. El problema es que a menudo la mente es sencilla y los gustos complejos.’’

 

Fernando Savater

 

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