Conversaciones de otoño

Son las 17:00 aproximadamente de un sábado por la tarde típico de otoño, con buena temperatura. Sientes el frescor de la época en tu cara, las hojas que poco a poco van cayendo de los árboles que rodean la casa, un aire limpio que dista del de la ciudad, puro, es lo más parecido a pura vida. Sentados los dos, mi abuelo y yo, en una de esas conversaciones que tanto nos apasiona tener.

-. ¿Qué tal vas con todo por allí por Madrid hijo?

-. Por Madrid todo bien abuelo, ya sabes, intentando hacerme un hueco. La cosa no está fácil, parece que nunca es suficiente para tener un trabajo decente pero bueno, encontraremos una solución, pelearemos como siempre hemos hecho. Y terminará saliendo.

-.Claro que sí hijo, más difícil lo tuviste en Barcelona cuando naciste, y mira, aquí estás. Tú, mejor que nadie, sabes que hay que pelearlo todo hasta el final, porque aún cuando parece imposible, mientras hay vida hay esperanza. 

-.Es cierto, pero también me revienta ver que a veces hay que bailar el agua, hacer la pelota, para que te den oportunidades. Y sabes de sobra, que por ahí no paso, me niego en rotundo. Creo en el trabajo, en el esfuerzo, en la constancia, en no poner excusas sino en pensar soluciones a los problemas, aunque se tarde más por ese camino.

-.¿Tarde? ¿Y cuándo es tarde o temprano? No lo sabes, no tienes ni idea. Todo llega cuando realmente es preciso, en el momento oportuno, ni más ni menos. No te preocupes de eso, ocúpate de aprovechar cada día, para formarte, y crecer, cuanto más mejor, para liderar la competencia. Ve siempre por delante del resto. Bueno, ¿cómo va ese equipo?

-.Bien, veo a los chicos ilusionados, motivados, con ganas de aprender en cada entrenamiento a tope, y les veo felices. Estamos valorando cambiar de sistema abuelo, porque hemos visto que hay cosas que no terminan de funcionar. Hemos probado otra opción, y les vemos más cómodos, quizás de esta otra manera sí nos adaptamos mejor a las características que tienen. 

-. Eso es lo más importante, que les veas contentos, felices. Están en una etapa clave para su crecimiento, anímales a que sean valientes, que no tengan miedo, que esto es para disfrutar, como la vida. Porque al final, se nos escapa entre las manos y no nos damos cuenta. Si tienes la corazonada de que puede funcionar, pruébalo, sé valiente. Esto es para valientes, atrevidos, y supervivientes como tú. Bueno, y de chicas, ¿qué tal está el tema?

-. ¿¿De chicas?? Jajajaja, no fastidies abuelo…Sabes que soy un desastre en ese tema.

-.Desastre…o quizás que tienes muy claro lo que quieres, y no lo has encontrado aún. 

-. Mira abuelo, me he dado cuenta de que llegas a un punto en el que eres consciente de que ser guapo, bonito, no vale absolutamente de nada, ¿sabes? Lo que veo no me gusta. Está muy de moda el »si te he visto, no me acuerdo»; ir al grano, sin miramientos, sin importar nada más que lo que hiciste la noche anterior, para contarlo al día siguiente, para chulear, y eso no va conmigo. Tengo muy claro que me gusta aprovechar el tiempo, cada segundo de mi vida, porque eso es algo que se va y no vuelve. Por tanto, si decido conocer a una chica, que sea por su personalidad, porque compartes manera de pensar, gustos, ideas, estás cómodo con ella. Si no es así…bye bye. 

-. Bien que haces hijo, la vida ya es lo suficientemente compleja, como para que te la hagan más difícil. Vive según lo que tú sientas, no lo que te imponga la sociedad, lo que sea que esté de moda. En esta vida hay que tener personalidad, para tomar tus propias decisiones, y ser tú quién decides ser a cada momento. 

-. Así es, ¿viste la medalla que te dejé la última vez que vine, de cuando ganamos la liga con el Infantil C?

-. Sí hijo, me emocioné muchísimo. ¿Sabes? A los abuelos nos da la vida esos pequeños momentos, esos detalles…valen mucho más de lo que te imaginas. Cada día nos venden una realidad que no es cierta, basada en consumo excesivo que se orienta hacia lo material, por ver quién tiene la novia más guapa, el coche más potente, la casa más grande,… Me da mucha pena ver a los jóvenes en una misma mesa sin mirarse, centrando su atención al móvil. La clase política no para de lanzarse dardos entre sí, en vez de crear un proyecto sólido de país que realmente ayude al ciudadano, al que lo necesita, y todo porque son unos incapaces. Sólo espero que tú seas una persona noble, responsable, un hombre hecho así mismo. Y si puede ser…que se cumpla mi deseo.

-.Jajajajaja, a ver…sorpréndeme, pero creo que lo adivino.

-. Que te vea entrenando a mi Atleti. No sabes cuánta ilusión me haría, y lo feliz que sería de ver a mi nieto ahí abajo, en el césped.

-. Bueno, te prometí que sacaría la carrera universitaria cuanto antes, cuando te pusiste malito, y lo hice. Créeme que haré todo cuanto esté en mi mano, pero siempre disfrutando del camino. Queda mucho por recorrer Abuelo, y mucho por disfrutar. 

-. Me tengo que ir hijo, cuídate mucho, un beso muy grande, y sigue siempre adelante. 

-. Otro beso enorme Abuelo, te quiero mucho, descansa. 

Suena la alarma del teléfono a mi derecha. Un nuevo día que da el pistoletazo de salida a una nueva semana, para aprovechar al máximo, seguir creciendo, mejorando, e ilusionando a toda la gente que me rodea. No pierdas nunca la sonrisa, porque siempre se encuentra una solución, la oportunidad termina llegando, es sólo que quizás aún…no es el momento. Un fuerte abrazo, que tengáis una muy buena semana.

»Sólo triunfa en el mundo quien se levanta y busca las circunstancias, y las crea si no las encuentra.» (George Bernard Shaw)

»Muchas personas piensan que tener talento es una suerte, pocas sin embargo piensan que la suerte puede ser cuestión de talento.» (Jacinto Benavente)

»La suerte favorece sólo a la mente preparada.» (Isaac Asimov)

»La suerte del genio es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de transpiración, o sea, sudar.» (Thomas Edison)

»¿Y cuándo piensas realizar tu sueño?, le preguntó el Maestro a su discípulo. »Cuando tenga la oportunidad de hacerlo», respondió éste. El Maestro le contestó: »La oportunidad nunca llega. La oportunidad ya está aquí.» (Anthony de Mello)

 

fullsizerender-2

Desventaja, gran ventaja.

Cuando tenía 10 años, y gracias a mis padres, nos dimos cuenta de que algo no iba bien en lo que a mi audición se refiere. Teniendo en cuenta que ya de por sí, el hecho de tener un solo oído en casi completa funcionalidad (en el oído izquierdo tengo una pérdida de agudos) dificultaba mi capacidad de comprensión del mensaje, existían una serie de situaciones en las que no conseguía entender prácticamente nada las explicaciones de los profesores. Fuimos conscientes de ello cuando empezaron a llegar algunas notas de ejercicios semanales, sobre todo en matemáticas, y nos dimos cuenta de que yo no sabía aplicar los conocimientos matemáticos porque directamente no escuchaba y lograba entender las explicaciones del profesor, en consecuencia me era imposible hacerlos por mí mismo.

Empecé a darme cuenta de que había determinadas situaciones en las que partía con una desventaja muy grande con respecto a mis compañeros, como por ejemplo simplemente cuando el profesor se giraba, cuando realizábamos pruebas de dictados en lengua, al practicar los listenings en inglés, ¿saben por qué? Porque en todos esos contextos me era imposible leer los labios. Sin darme cuenta, imagino que por puro instinto de querer salir adelante, había aprendido a leer los labios por mí mismo sin que nadie me enseñase. Y no sólo eso, sino que además había aprendido a fijarme en las facciones de la cara, los gestos que realizan las personas, fijarme en sus ojos, su respiración, el movimiento de su labios, los gestos de su boca, en definitiva, había aprendido a estudiar el lenguaje corporal, para complementar con información no verbal el contenido que recibía por mis oídos para poder recibir y entender el 100% de la información que me enviaba la persona que estuviese hablando en ese momento, ya fuese un profesor, un entrenador, un amigo, porque sino era imposible para mí enterarse de todo completamente bien.

¿Saben lo que esto supuso para mí? En aquélla época pasar muchos malos momentos, que te pusiesen la etiqueta de ‘’el que nunca se entera’’, ‘’es que no prestas atención’’, ‘’hay que repetírtelo todo’’, entorpecer el ritmo de la clase porque tenían que repetirlo todo con lo que ello suponía; algunos profesores llegaron incluso a decir que no me esforzaba lo suficiente, que me distraía mucho. Llegué al punto de que, una noche cuando me iba ya a dormir, preguntarle a mi madre: ¿Por qué tengo la orejita derecha pequeña mamá?, a lo que me contestó dándome la primera lección: ‘’No pasa nada hijo, eso no le quita valor a la persona que eres. Todos nacemos con características particulares porque nadie es perfecto, la perfección no existe. Y créeme, hay problemas mucho más grandes, no te preocupes, y no le des importancia.’’

Y qué razón teníais tú y papá… No sólo aprendí a leer los labios, sino que poco a poco empecé a ser cada vez más observador, fijarme en los rasgos de la cara, en los labios, el brillo de los ojos, el movimiento de los mismos, cómo mueve las manos cada persona, en definitiva, su lenguaje no verbal…interpretar el verdadero estado de ánimo de cada persona con la que hablo, analizar cada detalle de mi entorno para obtener la mayor cantidad de información posible.

Por otro lado, la vida me ha enseñado que si tienes una desventaja la puedes llegar a suplir con trabajo, esfuerzo, constancia, humildad, ilusión, ambición, motivación extra, y aprendes que toda tu fuerza está en ti. A valorar también que no todo siempre tiene que estar bien, que no todo te va a venir de cara, por lo que cuando las circunstancias se den, disfruta de la sencillez del momento, de lo que tienes, de la persona con quien estás, porque somos más afortunados de lo que imaginamos.

Johan Cruyff se sirvió de los bordillos para aprender a controlar el balón a la perfección en cada partido que jugaba en las calles de Amsterdam; Jose Antonio Marina nos dice que la vida es como una partida de póker, en la que no gana el que mejor cartas tiene, sino más bien el que mejor sabe jugar con las cartas que tiene. De modo que todos/as, insisto, alguna vez en algún momento de nuestra vida tenemos un problema, pero la clave no es cuán grande es, sino más bien nuestra capacidad para encontrar la manera de convertirlo en una ventaja.

»Cada segundo que vivimos es un momento nuevo y único del universo, un momento que jamás volverá… ¿Y qué es lo que enseñamos a nuestros hijos? Pues les enseñamos que dos y dos son cuatro, que París es la capital de Francia. ¿Cuándo les enseñaremos, además, lo que son? A cada uno de ellos deberíamos decirle: ¿Sabes lo que eres? Eres una maravilla. Eres único. Nunca ha habido ningún otro niño como tú. Con tus piernas, con tus brazos, con la habilidad de tus dedos, con tu manera de moverte. Quizá llegues a ser un Shakespeare, un Miguel Ángel, un Beethoven. Tienes todas las capacidades. Sí, eres una maravilla. Y cuando crezcas, ¿serás capaz de hacer daño a otro que sea, como tú, una maravilla? Debes trabajar-como todos debemos trabajar-para hacer el mundo digno de sus hijos.»

Pau Casals

»El triunfador es aquel que hace de sus triunfos sus amantes y de sus fracasos sus amigos.»

Jorge Escribano

Que tengan una muy buena semana, un fuerte abrazo.

img_9163

 

¿Por qué?

Todo comienza preguntándonos ‘’¿Por qué? ¿Por qué estamos haciendo esto? ¿Por qué me estoy sacrificando por este proyecto? ¿Cuál es nuestro mayor propósito?’’ La importancia de estas preguntas es tal que las respuestas a las mismas tienen la habilidad de transformar a un grupo de individuos, en un colectivo tan potente como profundo sea el propósito que encontremos para nuestro proyecto.

Sería bueno encontrar nuestro propósito más profundo, porque el poder de atracción que tiene es descomunal, siendo capaz de alinear, unir, mediante un pegamento emocional tan potente como es el de cualquier cultura (religión, nación, o equipo), basado en el sentido de identidad y un propósito. Una cultura que tiene sus pilares en las personalidades, carácter, creencias, valores, de cada uno de los jugadores que componen tu equipo, y cómo tú eres capaz de unir todo ello, enfocándolo, dirigiéndolo, hacia un propósito común, de manera que llevas su atención a los más profundo de su interior.

No podemos olvidar nunca que, más allá de las motivaciones extrínsecas, las personas quieren formar parte de algo que sea mucho más grande que ellos mismos, quieren formar parte de un proyecto del cual sentirse orgullosos/as, un proyecto por el que luchar, sacrificarse, y en el que creen. Simon Sinek, autor de Star With Why, explica que ‘’Las personas no compran lo que haces, compran por qué lo haces. Sostiene que, debido al nervio del centro límbico que está en lo más profundo conectado con el núcleo pre-lingüístico de nuestro cerebro, la forma en que sentimos sobre algo es más importante que lo que pensamos sobre ello. Por ello, cuando tenemos opción, seguimos nuestro instinto.

 Posiblemente logres que los jugadores entiendan jugadas, sistemas, modelos de juego, pero si no logramos ir un poco más allá, nos resultará imposible que alcancen un nivel de competición extraordinario, que se dejen la vida el uno por el otro, que eleven su nivel de juego hasta cotas insospechables, porque para eso deberemos contestar a una pregunta: ¿Porqué hacerlo?

Smith y Gilbert Enoka, entrenadores que forman parte del cuerpo técnico de los AllBlacks, nos dejan varias enseñanzas importante: ‘’Hay una gran tradición que consiste en utilizar la camiseta lo mejor posible, para dejarla en mejor lugar que cuando te la pusiste, debes dejar la camiseta en mejor lugar. Cuanto más se tiene que jugar, mejor juegas.’’

 Como dice el neurólogo canadiense, Donald Calne, ‘’La razón conduce a conclusiones. La emoción conduce a la acción. Si deseas un mayor rendimiento, comienza con un propósito más elevado.’’

 Que tengan una muy buena semana, un fuerte abrazo, y nunca olviden que lo mejor siempre estará por llegar. Adjunto conferencia de Simon Sinek, muy recomendable si tenéis tiempo para poder verla. Espero que la disfrutéis¡¡

‘’Porque hoy en día quien derrame su sangre conmigo será mi hermano.’’

Henry V

 ‘’El que tiene un por qué para vivir puede soportar casi cualquier cómo.’’

Nietzsche

teresa-perales

 

Humilde valentía

Estábamos ya todos listos, preparados, con ganas, mucha ilusión, porque nos enfrentábamos a los que en ese momento eran líderes de la liga, en su casa, contra jugadores mucho más grandes que los nuestros, que tenían más fuerza también, pero quizás por eso el reto motivaba mucho más, porque nos encanta el reto, creemos que cuanto mayor es el esfuerzo, mayor es el logro que se obtiene, pero…

Percibía, sentía en ellos un pequeño grado de duda, parecían decirme con la mirada: »Pablo, ¿crees que vamos a poder jugarles de igual a igual? Son mucho más grandes que nosotros. En la ida nos ganaron 0-2 en casa Pablo, ¿por qué ahora sí? Tienen mucha más fuerza que nosotros…» Todo eso, en una mirada. Y quizás por eso decidí actuar, si bien es cierto que ya tenía muy clara la idea, la pequeña historia que quería contarles, con el fin de darles un motivo, una razón a la que agarrarse para seguir creyendo, tratando de llevar su atención al »se puede», »sigamos creyendo», »tengamos fe en nosotros»; creo que fue la charla más emotiva de toda la temporada…

»-. Sé que muchos de vosotros aún os acordáis del partido de ida, de lo grande que eran esos jugadores, la fuerza que tenían, y cuánto nos costó ser competitivos en los duelos cuerpo a cuerpo, y que por ese motivo dudáis de que hoy seamos capaces de hacerles frente. Ahora bien, ¿cuál fue la conclusión que sacamos de ese partido? Que lo perdimos nosotros ya de antemano, porque jugamos con miedo, con dudas, con nervios, todo ello sin motivo alguno. No creímos en nosotros, y en consecuencia perdimos. ¿Verdad o mentira?

-. Sí, tienes toda la razón Pablo, ese día no fuimos nosotros. 

-. Pues bien, hoy sí tenéis que jugar con esa personalidad que tenéis, con ese carácter que es lo que nos ha hecho estar donde estamos a día de hoy. Todo lo que tenemos, todo lo que somos, lo hemos conseguido a base de creer en nuestro trabajo, ¿por qué íbamos a dejar de creer hoy? No hay ningún motivo para dudar. Sólo os pido una cosa hoy chicos, que seáis valientes, no podemos dejar de disfrutar y jugar como sabemos por un miedo infundado que hemos creado nosotros, por unos nervios que no sabemos ni de dónde vienen. Hoy, más que nunca, debemos ser valientes, con humildad sabiendo cuáles son nuestros puntos débiles para reforzarlos bien, pero valientes, atrevidos, porque es así como entendemos que hay que jugar y vivir la vida, lo llevamos diciendo toda la temporada, valentía para jugar arriesgando, siendo ofensivos, contundentes, tocando el balón, combinando, siendo atrevidos, porque es así como lo venimos haciendo. Mirad, en la última de las intervenciones que tuve de pequeñito, el cirujano salió fuera porque debía hablar con mis padres, hacerles saber que la operación podría ir bien o no, que estaba en juego mi vida pero que era la única opción de que saliese adelante, por tanto debían tomar una decisión. Y mis padres, siendo valientes, dijeron que adelante, que al menos había que intentarlo, había que pelear hasta el final. Su valentía es la consecuencia de que hoy, Sábado, esté delante de un grupo de personas increíble que me ha hecho disfrutar de una manera inimaginable; valéis mucho, de modo que sólo os pido una cosa: Hoy sed más valientes que nunca, como en cierto momento lo fueron mis padres. Prometedme que lo seréis…»

Centré mi mirada en todos, y lo que vi me hizo llorar. 20 jugadores con ojos llenos de lágrimas, algunos con un tic nervioso en la pierna que le hacía moverla a una intensidad vertiginosa, como queriéndome decir: »Estoy como loco por salir Pablo, y darlo todo por este equipo»; otros no eran capaz de levantar la mirada del suelo por la emoción que tenían, y otros sólo con la mirada me decían »Gracias por confiar en mí, en nosotros». Pocas veces he vivido un momento así en un vestuario, antes de un partido. ¿La consecuencia? Uno de los mejores partidos, todos compitiendo al máximo nivel posible, con ilusión, ambición, motivación, sin el más mínimo margen para la duda. ¿El resultado? Victoria por 0-1. Y una demostración más, para ellos, de que cuando la creencia colectiva es sólida, un equipo muestra su cara más competitiva.

Como bien dijo Ibai Gómez posteriormente al partido FC Barcelona-Deportivo Alavés, »la clave está siendo la ilusión con la que juega el equipo.»  Y es que sin ilusión, confianza, fe, y convicción, es mucho más difícil conseguir los retos que nos proponemos día tras día. Que tengáis una muy buena semana, un fuerte abrazo.

»Nuestros valores deciden nuestro carácter. Nuestro carácter decide nuestro valor.»

»El reto de cada equipo es construir un sentimiento de unidad, y de dependencia de unos en otros.»

Vince Lombardi

deportivo-alaves

 

 

La sociedad del »Yo»

Hemos pasado de una educación que se sustentaba en el esfuerzo, en el trabajo en equipo, en ayudarse mutuamente, a una educación en la que para mi gusto se halaga demasiado, se dan demasiadas palmaditas en la espalda, y se intenta crear un contexto demasiado fácil que no es real, dista mucho de la realidad del día a día, de lo que ese niño/a se va a encontrar cuando sea un adulto, por no hablar de los constantes halagos que se emiten del tipo ‘’eres el mejor’’, ‘’qué bueno eres’’, ‘’eres inmenso’’, por cualquier cosita pequeña que lleva a cabo ese niño/a.

Estamos formando una sociedad egoísta, que mira por sí mismo, que no sabe ser critica consigo misma, y cree firmemente que todo lo hace bien, perfecto, no comete ningún error, y que si es así, no admite réplica de ningún tipo. No se enseña a vivir en el problema, para que sea capaz de resolverlos, no ponemos contextos difíciles donde el niño/a sienta presión, estrés, por tener que resolver una tarea que desconoce, no les damos herramientas, directamente les damos las soluciones.

Se desconoce el esfuerzo que cuesta conseguir logros hoy en día, los niños se creen que todo es mucho más fácil de lo que parece, y la culpa la tenemos los adultos, por emitir los mensajes equivocados del tipo que he comentado anteriormente. El asunto es más grave de lo que creen, porque en consecuencia estamos formando, creando, unos adultos que no valoran nada como se merece, unos adultos que carecen de humanidad, empatía, y cualquier otro aspecto relacionado con lo emocional que les permita ayudarse, primero a sí mismos, y en consecuencia a quien tienen a su lado y necesita ayuda, por no hablar de cuánto les cuesta recibir consejos, los cuales interpretan como una cuestión de egos más que como una ayuda generosa por parte de quien se lo da.

De la misma manera que entrenamos nuestro cuerpo realizando actividad física, mejoramos nuestra cultura leyendo libros, creo que va siendo hora de empezar a entrenar la mente de quienes son nuestro futuro, creándoles contextos retadores, que les motive, y que realmente supongan un desafío para ellos/as; a la vez que aprendemos a decirles mensajes que no ensalcen tanto su autoestima, como sí supongan una mejora de su autoconocimiento, les ayude a saber cuáles son sus fortalezas pero también debilidades, que las tienen, todos los tenemos.

Enseñarles a ser conscientes de que van a tener problemas de todo tipo, desde que otro niño rompa su juguete, pasando por perder un partido en su deporte favorito aún habiendo jugado todo lo bien que pudo, hasta perder su trabajo porque te despidan sin darle razón alguna cuando lleguen a su etapa adulta. Esto también forma parte de la educación, de hecho debería ser parte obligada, porque realmente esto es lo que les prepara para la vida diaria, de manera que sepan cómo encajar cada golpe, cada revés, cada problema que se les presente, de la mejor manera posible e intentando presentar la mejor actitud posible, sabiendo que todo esto forma parte de su proyecto de vida, de su crecimiento como persona y como trabajador, que saber convivir con problemas es imprescindible para disponer de las herramientas necesarias para solucionarlos cuando se presenten.

Comparto con vosotros un fragmento que va muy en consonancia con lo tratado en este post:

‘’Con mí típica postura en la pista, cerca de él, con los brazos en jarras y con mi raqueta apuntándole, le pregunté: ¿Tienes algún problema?.

Yo no estaba para bromas, y él tampoco.

Su respuesta me indicó que se sentía realmente mal. Me dijo: Toni, tengo tantos que prefiero no enumerártelos.

Esto es lo que nos ha venido pasando durante mucho tiempo, Rafael. No es nada nuevo tener problemas; no es nada nuevo que sea difícil y que tengas dolor. Es lo que hay. O juegas con estas condiciones, que son las tuyas, o abandonas y nos vamos a casa. La decisión es tuya. Haz lo que quieras. Lo que no puede seres estar aquí con esa cara. Si decides luchar, lucha y pon la actitud adecuada. No me pongas mala cara. Así no vamos a ningún sitio. Y si decides abandonar, hazlo, pero sabes que tampoco te lo pasarás bien en Mallorca. Tú mismo. Le repetí una y otra vez con mi propia tensión y con mi circunstancial enfado.

Si lo haces, hazlo bien, pon buena actitud. Si luchas, hazlo bien, no pongas mala cara.’’

 Como decía Víctor Küppers, ‘’La vida tiene dramas, y cuando uno no tiene dramas, tiene circunstancias a resolver, y cuando uno tiene circunstancias a resolver, no tiene derecho a perder la alegría. Aprendan a relativizar. La vida es muy simple, no fácil, pero sí simple.’’

Leyendo la entrevista a Javier Mascherano que se publica en la revista Panenka, extraigo estas líneas que no pueden expresar más humildad: »»No me gusta ser famoso: aunque es parte del combo, no disfruto de no poder ir de tiendas con mis hijas, no disfruto teniendo que quedarme muchas veces en casa. Reniego del sistema en sí, porque a mí lo que me apasiona es el juego, esforzarme, entrenar, intentar ser mejor, y ahí muere el fútbol, no va más allá. 

Que tengáis una muy buena semana, un fuerte abrazo

SAO-PAULO-BRAZIL-JULY-09-Javie_54411844845_54115221152_960_640

 Cada vez más cerca…FUTWALL, el nuevo deporte que va a revolucionar absolutamente todo:

Y el próximo 2 de diciembre, Simposio Top Trainer, una nueva oportunidad para empezar nuestros cursos de entrenador de fútbol, ¿alguna vez te has planteado que puedes vivir haciendo lo que más te apasiona? Te esperamos 😉